la zirconia
La zirconia, también conocida como óxido de circonio, es un tipo de cerámica técnica con unas propiedades muy diferentes a las de la cerámica convencional.
Aunque cuando pensamos en cerámica solemos imaginar un material frágil que puede romperse fácilmente, la zirconia destaca por ser extremadamente dura, resistente a los arañazos y mucho más resistente a los golpes que las cerámicas tradicionales.
Para que te hagas una idea de su resistencia, es uno de los materiales que utilizan los dentistas para fabricar coronas y prótesis dentales. ¡Imagínate lo que tiene que aguantar un diente cada día!
Además de su resistencia, la zirconia tiene otras cualidades que la hacen ideal para crear joyas:
Resistente a los arañazos: Su gran dureza hace que sea muy difícil rayarla con el uso cotidiano.
Resistente al agua: Puedes mojar tus joyas sin preocuparte de que el material se oxide.
Hipoalergénica: Es un material biocompatible, sin metales en su composición cerámica y con un riesgo muy bajo de provocar reacciones alérgicas.
Resistente a los golpes: A diferencia de la cerámica convencional, soporta mucho mejor los impactos, aunque no es irrompible.
Brillo natural: Al pulirla, conseguimos una superficie muy lisa y brillante sin necesidad de añadir esmaltes, resinas ni recubrimientos que puedan desgastarse con el tiempo.
Trabajamos con zirconia porque nos permite crear joyas con formas, colores y texturas diferentes, sin renunciar a la resistencia y la comodidad.
Y lo que más nos gusta es que su brillo no depende de una capa añadida: es el propio material, pulido, el que consigue ese acabado.
Joyas pensadas para llevar cada día, hechas con un material que va mucho más allá de lo que normalmente entendemos por cerámica.
Quién somos?
Solka es nuestro pequeño proyecto, nacido de las ganas de crear joyas diferentes y de nuestra pasión por el arte y el diseño.
Pero empecemos por el nombre, porque tiene una historia detrás. SOLKA es la unión de las tres primeras letras de los apellidos maternos de sus fundadores, Frans y Ruth. SOL, de Solanas, por nuestra abuela Montserrat Solanas, y KA, de Kamminga, por nuestra madre Hadewig Kamminga.
Después de años estudiando arte y diseño, decidimos dar forma a una idea que llevábamos tiempo imaginando: crear nuestra propia marca de joyería. Pero no queríamos hacer joyas sin más. Nos interesaba trabajar con materiales poco habituales y buscar nuevas maneras de aprovecharlos.
Así nació Solka, con la idea de dar una segunda vida a la zirconia, una cerámica técnica que se utiliza en otros sectores y que, gracias a sus propiedades, nos permite crear joyas resistentes, ligeras y con mucho brillo.
Detrás de cada joya está Ruth Garcia, artesana y cofundadora de Solka. Es ella quien trabaja cada pieza, desde el material en bruto hasta los últimos detalles. Así que, si tienes una joya Solka, puedes estar seguro de que ha pasado por sus manos.
Nuestro taller está a los pies de la montaña de Montserrat, rodeado de naturaleza. Un lugar que nos inspira mucho y que, de una forma u otra, acaba apareciendo en nuestros diseños, ya sea en los colores, las formas o las texturas.
Nos gusta crear sin prisas, probar cosas nuevas y dejar que cada material nos sorprenda.
Y eso es un poco lo que hacemos: transformar un material que normalmente no asociarías con la joyería en piezas que puedas llevar cada día, hechas una a una y con mucho cariño.
